7 consejos de alimentación para pasar el invierno en forma
En invierno, los días son más cortos, el tiempo suele ser gris y las vacaciones parecen lejanas… Muchas cosas nos empujan a buscar momentos de consuelo y, a veces, eso pasa por comer con algo menos de control, lo que hace que lleguemos a la primavera sintiéndonos más pesados.
¡Pero también es posible no caer enfermo, seguir sintiéndote ligero, plantarle cara al frío, mantener una actitud positiva, disfrutar e incluso apreciar esta estación! Aquí tienes 7 consejos de alimentación para pasar un invierno en plena forma.
Apuesta por la fruta rica en vitamina C
¡Qué bien, además es temporada! Naranjas, clementinas, mandarinas, limones y kiwis. Para comer a mordiscos o beber en zumo, ¡disfrútalos!
En el caso de los zumos, por supuesto, prepáralos tú y tómalos justo después de exprimir la fruta; si no, apenas quedarán vitaminas.
Puedes tomar sin problema hasta 4 piezas de fruta al día. También puedes añadir fruta exótica: mango, piña, maracuyá. Es deliciosa, buena para el ánimo ¡y además te aporta un poco de sol!
Te aportarán la dosis diaria de vitamina C, que contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y a disminuir el cansancio y la fatiga: una gran ayuda en los meses fríos.

Come pescado, sobre todo pescado azul, para obtener vitamina D
A la vitamina D a veces se la llama « la vitamina del sol » porque es el sol el que nos permite fabricarla. Los rayos ultravioleta B (UVB), al tocar nuestra piel descubierta, ponen en marcha su síntesis. ¡Por eso en invierno podemos tener carencias! En general, la alimentación no aporta más de un tercio de nuestras necesidades de vitamina D. ¡Pero es un aporte que no debes descuidar en esta época de frío!
Te animamos a comer salmón cocinado, arenque marinado, caballa cocinada, sardinas en aceite u ostras. Para quien le guste, el hígado de bacalao y su aceite son muy, muy ricos en vitamina D. Te recomendamos tomar estos alimentos un mínimo de 4 veces por semana.

Si no te gustan estos alimentos, a veces puede ser necesario un suplemento de vitamina D. Coméntalo con tu médico o farmacéutico.
Disfruta de las verduras de temporada para obtener fibra, minerales y otras vitaminas
La naturaleza es sabia: las verduras de invierno son ricas en la fibra, los minerales y las vitaminas que el cuerpo necesita en esta época.
Esto es lo que encontrarás ahora en el mercado:
- Las hortalizas de raíz: desde la clásica zanahoria naranja y sus primas antiguas amarillas, moradas o blancas, pasando por el nabo morado o dorado y las remolachas de todas las formas y colores, hasta hortalizas menos conocidas como la chirivía, el colinabo o el tupinambo...

- Las coles de todas las formas, tamaños y colores.
- ¡Y sin olvidar las calabazas: moscada, butternut, calabaza hokkaido y calabazas de toda la vida!
Todas estas deliciosas verduras se pueden preparar en sopa, crema, salteadas, estofadas o al vapor. ¡Y con algunas también puedes hacer zumos detox!
Te animamos a tomarlas en todas las comidas: como mínimo 2 por comida para cubrir tu aporte de minerales, fibra y vitaminas.
Y un consejo: elige productos frescos: nada de conservas, platos preparados ni congelados. Date el gusto de comprar productos frescos y de calidad: no lleva más tiempo y es mejor para ti, para tu familia, para los productores y para nuestro planeta. ¡Seguro que ya te lo sabes de memoria! Sin olvidar el placer de preparar un buen plato para las personas que quieres, regalándote a la vez un momento de relax y desconexión.
Completa tu aporte de fibra y minerales con cereales integrales
Son buenos aliados de tu digestión y de tu equilibrio. Los cereales integrales y las legumbres son conocidos sobre todo por su fibra, pero su aporte de minerales no es nada despreciable, en especial el de zinc.
Encontrarás cereales integrales en alimentos del día a día como el pan, el arroz, el trigo o la quinoa. Pero ojo: asegúrate de elegir los que llevan la mención « integral », para no confundirlos con los elaborados con cereales refinados.

Además de fibra y minerales, ayudan a prolongar la sensación de saciedad. Cuando hace frío y el cuerpo gasta más energía, sobre todo para mantener su temperatura, estos alimentos ricos en hidratos de carbono de índice glucémico bajo son todavía más interesantes.
Te recomendamos tomarlos 3 o 4 veces por semana.
Cuida tu aporte de proteínas vegetales con las legumbres
Lo interesante de las legumbres es que contienen grandes cantidades de proteínas vegetales, fibra, minerales y vitaminas, y son pobres en grasas.
Como las proteínas vegetales (salvo la soja) suelen ser deficitarias en algunos aminoácidos, es importante combinar cereales y legumbres en las comidas para reunir todos los aminoácidos esenciales.
Basta con que falte un solo aminoácido para que el aprovechamiento de la proteína se vea comprometido.
Las legumbres, como las habas, los guisantes y las lentejas, son ricas en lisina, un aminoácido ausente en los cereales, que a su vez aportan metionina. Así, al combinarlos, obtienes todos los aminoácidos esenciales.
Algunos ejemplos de combinaciones acertadas: legumbres + productos a base de cereales o legumbres + frutos secos o semillas.
Te recomendamos tomar estos alimentos 3 o 4 veces por semana combinados con cereales integrales.
Hidrátate con regularidad para hacer frente al frío
Solemos acordarnos de hidratarnos en verano, cuando hace calor, pero mucho menos cuando las temperaturas empiezan a bajar. Sin embargo, en invierno la deshidratación también es frecuente, sobre todo en personas mayores y bebés. El frío seco reseca mucho, igual que la calefacción de casas y oficinas.

Una buena hidratación es imprescindible para el funcionamiento del organismo. Estamos compuestos por un 65% de agua, y la proporción varía según el órgano: un 83% en la sangre y un 10% en el tejido adiposo. El cerebro es agua en un 70%, al igual que los músculos. El agua es, por tanto, esencial para las funciones fisiológicas, ¡más aún porque la perdemos constantemente! Empezamos a sentir sed cuando hemos perdido el 1% de nuestra agua, y eso afecta de inmediato al rendimiento intelectual y físico.
Te animamos a tomar zumos, sopas, caldos y, por supuesto, té. En cambio, limita el café y, por supuesto, el alcohol.
Aprovecha el invierno para hacer una cura detox, ¿y por qué no a base de té?
¿Qué es una cura detox? Es una forma de darle un respiro a tu cuerpo y apoyar su equilibrio natural.
La cura detox tiene su origen en los principios de la naturopatía, que apuesta por un enfoque del bienestar suave y natural.
Tradicionalmente acompaña los procesos naturales del organismo, en los que la piel, el hígado, los intestinos y los riñones desempeñan su papel.
La cura detox a base de té es una forma de detox que actúa a largo plazo sin someter al cuerpo a un esfuerzo brusco. Es una cura suave y agradable. Tiene su origen en la medicina tradicional china.
Utiliza distintas partes de las plantas, como hojas, madera, corteza, semillas y raíces. Estas plantas se eligen según clasificaciones elaboradas durante siglos por maestros de la medicina china.
Para vivir la experiencia completa, te recomendamos seguir una cura de té detox de al menos 4 semanas, idealmente 8: Té Detox 4 u 8 semanas.
La cura detox a base de té es una forma suave y agradable de cuidarte. Te aporta bienestar y vitalidad, favorece el confort digestivo y te ayuda a sentirte más ligera día tras día.